28 de abril de 2008

¿...me quiere, no me quiere...?

You're free to leave me
but just don't deceive me
and please, believe me when I say I love you...

(Roxanne. Moulin Rouge Soundtrack)


No deshojo margaritas. No en su sentido más tangible, sino que más bien voy deshojando pistas como si se tratase de los mismísimos pétalos de una enorme flor amarilla (no sé de flores, ni sé de qué color son las margaritas, pero en mi cabeza son como gerberas amarillas).

Unas fotos con un par de comentarios que, vistos fríamente, hasta forzados y "de más" me parecen (mi cerebro quiere creer que fueron puestos ahí, justo enfrente de mi nariz, para que yo los viera). Otro "profile comment" de esos que a mí nunca me llegan de sus dedos al tap, tap, tap de sus noches desveladas. Y la salidita... la bendita casualidad de encontrarlo y no sólo eso, sino que verlos con mis ojos, de la forma más "inocente" para tomarse "unas cervezas en casa de E..., ¿no vienes?".

No sé qué pensar. No puedo, porque el estómago es el que está tomando el lugar del cerebro. Me dan náuseas. Y me pregunto si me quiere (de verdad, de aquí pa'l real, de corazón) o no me quiere (cortar, en su vida, lastimar o decir la verdad).

O quizá estoy siendo melodramática. Cierro los ojos y tomo la venda más grande y más obscura que encuentro y me tapo los oídos con uno o dos o diez "te juro que sí te amo" y lo que he visto quisiera arrancármelo de los recuerdos y mejor pienso que son pesadillas, pesadillas lejanas y remotas de otros tiempos y otra historia y otras personas ya más bien enterradas en el pasado...

Quisiera tener la fuerza y el valor de preguntar. Pero ahora no puedo. Es muy difícil. Me siento tan pequeña... si tan sólo supiera, y creyera, y confiara... quizá con el tiempo.

Ahora me distraigo sacándolo de toda manera concebible: a veces me imagino dándole la arrastrada de su vida por atreverse si quiera a ponerle un dedo encima... otras me imagino fuerte y decidida, con maletas hechas, dándole las gracias por el tiempo juntos... las más, me imagino que me dice que en verdad me ama y que no pasó nada. Que no va a pasar nada...

Quisiera arrancarme los celos y la incertidumbre de tajo; hacerle catársis a todo esto con un grito bien dado, una buena bofetada, una bien merecida moqueada y un abrazo infinito, cálido y seguro del que no volviera a salir, como un capullo, hasta sentirme de nuevo la más fregona de la Tierra entera.

Y dejar de inventarme historias y rompecabezas, por una vez en la vida...



2 comentarios:

Andrés C dijo...

¿será insensible decir que lo que escribiste lo escribiste de una forma super linda?
A estos sentimientos, a mí siempre me sirve gritar a la nada.

JoCeLyNe dijo...

andrés c: no es insensible para nada... me haz regalado, dentro del túnel, una sonrisa :D