29 de abril de 2008

feliz día del niño...


ayer: preparándome para la kermesse en la primaria, donde todas las maestras se disfrazaban y ponían stands donde te maquillaban, te casaban o hasta te asustaban. Era el día en el que las maestras estaban enteramente al servicio de nuestros caprichos, donde el patio se convertía en zona de guerra de globos de agua y el salón de música en la casa embrujada. El día en el que podías comer en el salón y las maestras te regalaban dulces y juguetes del mercado (de esos cuya duración y calidad--nula--es inversamente proporcional a la diversión que generan) y que podías ser lo que quisieras. Podías tomar el micrófono y cantar; podías bailar; podías pisar el pasto y no hacer nada... y al llegar a casa, tu comida favorita, un montón de regalos y golosinas y todos tus primitos esperando junto con tus hermanitos (en mi caso, más pequeños y chimuelos) para jugar y jugar hasta que muriera el día.


hoy: van a ser las 12 de la noche. Lloré como Magdalena. Me desahogo escribiendo en el blog. En el tumulto de mi día, previo al 30 de abril, recordé como de milagro la sensación que dicha fecha nos causaba: deseo de que "ya fuera mañana", ganas de correr, el sabor de los dulces, las risas, entrar a todos los juegos. La tan trillada "inocencia de cuando se es niño" (que a mí me sabe a cero obligaciones más que la de jugar con mi perra o ver determinado programa). El hecho de que todo lo que te dolía era una muela (o la panza por tanta mugre) y todo lo que podía lastimarte era una piedra (por aquello de las caídas) o un fantasma en tu cabeza. Hoy, a mis 22 años, festejaré el Día del Niño con un congreso sobre la TV y los Efectos en niños menores de 2 años... ni hablar.

(pero mi mamá nos sigue viendo como chiquillos y nos compró unos chocolates que se supone que yo no he visto aún... cuiiii!!! )

FELIZ DÍA DEL NIÑO. NO DEJEN DE SOÑAR.

2 comentarios:

Andrés C dijo...

Sí, nunca dejarán de vernos de otra manera... las mamás. Hoy me despertó una llamada de mi madre diciendo felicidades.. yo no sabía a qué se refería. Ya después capté.
Creo que se te olvida que cuando niños, también había amores y amores imposibles. Sam, de Love Actually, lo dice muy bien:
Worse than the total agony of being in love?
Y tenía 12 años.

JoCeLyNe dijo...

hahahahahaha sip sip... los amores imposibles y los que cambiaban con el año escolar. Things were easier.